Capítulo #3 palabras en papel.

nuebo ebook

Descuida tendrás el tiempo necesario para que tú puedas hacer los cambios necesarios.
-dijo Kenneth-
Muchas gracias eres muy amable. Respondió Mariana-
¿Sería posible una cita contigo? no de trabajo, sería algo personal. Pregunto Kenneth-
¡No! eso no es posible- respondió Mariana- Viéndolo fijamente a los ojos-
Necesito explicarte el por qué, yo nunca regrese a verte-

Prefiero quedarme con aquellas palabras en papel que me dejaste en tu carta.
-respondió Mariana- algo serena pero con una mirada rencorosa.
Después de todo, eso hablaba bien de ti. Sin embargo al final no fueron más que eso-
Palabras en papel.
Kenneth no dijo nada al respecto-

Un estrechón de manos de parte de los empresarios, acabo con la reunión. Ella había conseguido tiempo para poder avanzar con su empresa, salió de la oficina un poco triste pero a la vez con su cara en alto. La sorpresa no había sido para nada agradable, pues su vida personal del pasado se había mesclado con la vida profesional del presente. Justamente en los momentos más difíciles que está viviendo.
Ella se enamoró mucho en aquel entonces, el pasaba casi todas las tardes por la universidad cuando ella finalizaba sus clases, tenía la costumbre de dejarle un poema en algunas ocasiones cuando se veían. Eran los sentimientos del joven escritos que papel.
Sus palabras plasmadas en notas eran para ella un aliento. En ocasiones tan solo le llevaba flores y dejaba sus textos .luego se marchaba. Con tantas juntas, movimientos de la empresa entre otras cosas, él no tenía tanto tiempo.
La última nota que recibo de él, fue una carta llena de promesas, luego de esa carta no se volvieron a ver hasta el día de hoy. Fue el destino quien puso esta situación en medio de ambos.
Pasan los días, la empresa tuvo algunos cambios. Mariana y su hermano Gerardo han podido lidiar con algunos conflictos. Por otra parte, ella ha pedido opinión a su madre Esther referente a la propuesta del empresario.
Su madre deja todo a su criterio, igual su hermano. Ahora ella se encuentra algo confusa pues la propuesta de Kenneth de funcionar las empresas es la única salida al gran déficit que presenta. Su padre dejo deudas, pues haber quedado hospitalizado genero gastos y sin alguien que se encargara de todo, la empresa dejo de generar ganancias.

Mariana se siente agotada mentalmente, pide a su amiga que la acompañe a un bonito restaurante que ellas solían frecuentar cuando aún estudiaban juntas.
Para sorpresa de la vida cuando ellas llegan al restaurante, esta inesperadamente Bianchi.
Era el de nuevo, atormentando sin querer la vida de ella. Estaba con el menú en sus manos listo para ordenar, se encontraba solo y algo pensativo. Mariana elije una meza algo retirada de él, le comenta a su amiga; ¿recuerdas a Kenneth Bianchi?
Recuerdo haber visto las fotos que tú me mandabas mientras estabas en Italia, pero no recuerdo su rostro. Respondió Daniela-
Pues es el, y para mi sorpresa es el el dueño de la empresa con la cual mi padre firmo contrato por siete años. Tiene una expresa en España y la principal la tiene aquí.
Su amiga muy sorprendida- debe ser bueno para ti, comento-
No, para nada. Te equivocas, yo deje de saber de el por varios años, todo paso de repente. Después que me dejo una carta no supe de él. Hasta el día de la reunión, para mí fue algo que me afecto. El hombre al que ame, ahora es el hombre que me puede dejar en la ruina. Pues la empresa está casi en ruina y él tiene derecho sobre algunas acciones en caso que no podamos responderle como se indicó en el contrato. De hecho es el 70% de todo.
Lo siento amiga debe ser muy difícil para ti. Comendo Daniela-
Llega el camarero con el menú, les pone una botella de vino.
Disculpen señorita, el joven de aquella mesa les manda la botella, y les desea un buen provecho. Kenneth ya las había visto sin que ellas se dieran cuenta.
Para seguir con las sorpresitas él se acerca a la mesa. Disculpen señoritas es un atrevimiento de mi parte, pero estoy solo y me gustaría compartir la meza con ustedes. Mariana algo sorprendida pero no del todo, pues ella sabía que era un caballero, muy apuesto, educado, elegante, y ocurrente.

Daniela responde- si Mariana no tiene inconvenientes por mi está bien, aun no ordenamos.
Por mi está bien, será un placer. Comento Mariana- el joven toma asiento.
El mismo sirve las copas con gran sutileza. Conversan un poco, las hace reír. Cuando de repente llega su hermano Gerardo con su novia Vanessa. Kenneth no conoce a Gerardo pero si a Vanesa, ya que ella es su Hermana. Voltea Daniela y los ve tomando asiento.
Mira amiga allí va llegando tu hermano. Ella los ve, de igual manera Kenneth.
Es una sorpresa para él, ver que su hermana esta con el hermano de Mariana. Él es tu hermano pregunto. Si claro. Respondió ella- pues la mujer que esta con él, es mi hermana respondió el joven-

Mariana una vez más sorprendida, congelada, ruborizada. Se quedó en silencio-
La vida le estaba sorprendiendo una y otra vez. Pues esto ya era demasiado.
En ese momento él y ella se cohibieron, recordaron aquellos días felices, esos días por los cuales pasamos todos en un momento, y que luego se marchan como hojas al viento. Pues todo en la vida pasa.
Unas sonrisas en otra meza les corta esa pequeña nube de recuerdos que ambos tenían. El almuerzo está listo, ambos pidieron lo mismo por coincidencia.
Es allí donde Daniela comenta; también tienen en común gustos por la gastronomía.
Apenada se da cuenta que había cometido una pequeña imprudencia. Mientras tanto Kenneth solo sonríe. Mariana muy apenada, el corta la escena ofreciendo un brindis por el almuerzo, y por sus hermanos.

Al finalizar el almuerzo Gerardo llega a saludar a Mariana, es allí donde ella presenta a Kenneth, y el joven presenta a las señoritas.
Ella es mi hermanita querida. Vanesa Bianchi. A todo eso Gerardo no tomo importancia pues solo sabía que él era dueño de la empresa más no, un amorío de su hermana.
Todos se despiden. Pero él llama en privado a Mariana. Le pide una reunión para el día siguiente en horas de la tarde por asuntos de trabajo.
Ella acepta. Una vez más se despiden con un estrechón de manos, como dos empresarios en sus negocios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s