Capítulo #4 palabras en papel

al día siguiente mariana recibe una llamada. Es el banco notificando que deben presentarse. para nada que las cosas estaban saliendo bien, a pesar de que la joven ha logrado mantenerse, eso no basta pues las deudas aún están presentes.

luego de esa llamada, ella quedo pensando las cosas y recordó la propuesta del empresario. no era nada fácil para ella ponerse a tomar decisiones, sin embargo, últimamente la idea no estaba tan descabellada.

nueve de la mañana; ella se encuentra en su oficina, pide un estado financiero. hace los balances y lo que hay en presupuesto es solo para mantener la empresa trabajando. mas no para empezar a pagar los bancos. llega su hermano Gerardo y le sugiere una sociedad con el empresario.

ella solo hace una reseña. recuerda que tiene una cita con Kenneth en horas de la tarde, mas no sabe que la reunión, no es la que ella espera. su hermano está a la espera de Eduardo; un posible cliente para un producto que está disponible en bodegas. tocan la puerta de la oficina de mariana en donde están ellos dos. le notifican a Gerardo que su cliente acaba de llegar, su hermana le dice que lo reciba en su oficina. Gerardo acepta que ambos lo atiendan.

-el hace la presentación-

-bienvenido Eduardo ella es mi hermana Mariana. hermana él es Eduardo.

-Un hombre de 1.82 metros, muy elegante se ve que es sofisticado y todo un profesional-

es un placer conocerla señorita Mariana. dijo el joven- igualmente Eduardo. respondió Mariana-

durante la junta ella se dio cuenta que en la elogiaba entre la charla. sabía que debía ser profesional pero también cortes. por su mente pasaban cosas que ella no quería pensar, pero era inevitable teniendo a todo un caballero muy apuesto frente a ella. Le hacía recordar cosas de Kenneth.

Ellos logran cerrar trato. el comprara un buen porcentaje de vino Botrytis. eso para ellos es un respiro pues es un cliente al que podrán abastecer; se despiden, su nuevo cliente besa la mano de ella, la ve fijamente por unos segundos y la elogia por última vez.

no es para menos que ella se ruboricé un poquito, que hasta la cita con Kenneth a olvidado.

pero aún hay tiempo.

mientras tanto el señor Kenneth tiene algo más en mente. de hecho, algo totalmente diferente que no es relativo a los negocios. llega la Hora de la cita; el la espera. mariana aun no llega, la oficina luce como escena romántica de película. le tiene orquídeas una botella de su propio vino entre otras cosas.

cuando ella finamente llega; se encuentra con esa sorpresita. hola buenas tardes. hola buenas martes respondió Kenneth- no pensé que olvidaras la reunión. dijo ella-

¡NO! yo no olvido nada. Esto es para ti. respondió el-

ella queda en silencio, ve a su alrededor. es donde él se acerca toma las orquídeas y se las da. toma son para ti, las que una vez yo te regalaba. dijo el acercándose minuciosamente. Sigue sin decir nada, luego responde-

¿por qué haces esto? quedamos en una cita de trabajo mas no algo personal, mucho menos esto. ¿Qué pretendes? Pregunto ella-

deja que te explique todo, déjame decirte que lo que paso en aquel entonces. Todo tiene una explicación, incluso mis últimas palabras en papel. ¿Recuerdas la carta?

ella con su carácter responde- no me interesa, en este momento yo me encuentro en una nueva vida con cientos de compromisos, y no pienso dejarme llevar por emociones baratas. mi vida no gira en torno a un pasado, al contrario; voy en línea recta con mi presente hacia un mejor futuro.

y te felicito por eso. respondió el- me gusta tu actitud, tus fuerzas, ese espirito que tienes para llevar todo hacia la meta, pero yo necesito explicarte y te prometo que todo estará claro para ti. incluso llegaremos a un mejor acuerdo con los negocios, ya que no te hare perder el tiempo.

sé qué haces todo eso para lograr tener una sociedad conmigo. Dijo mariana-

¡NO! no pienses de esa manera. si bien es cierto yo quiero la sociedad; pero no te obligare. es por eso que yo te ofreceré algo mejor que el tiempo ya acordado. Retomemos el tema. -Sugirió el.

¡mira las orquídeas ¡hermosas como tu mirada, se ven tan delicadas como esa sonrisa que me hacía tan feliz. ella no dice nada. pero es inevitable no sentirse nostálgica, pues fue una época de su vida donde fue muy feliz-

es entonces donde ella decide dejarlo hablar. adelante, voy a escucharte.

-respondió ella algo triste.

Continuara…

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